lunes, 17 de abril de 2017

Desarrollo económico y organización social en las ciudades.

Bienvenidos a esta nueva temática, donde eventualmente trataremos de representar de la mejor manera los diferentes escenarios reflejados en las ciudades bajomedievales.

Vida Urbana en la Edad Media

INTRODUCCIÓN

La vida urbana en la Edad Media en Europa fue prácticamente inexistente. La mayoría de las ciudades romanas quedaron convertidas sólo en centros de administración eclesiástica y pasaron a formar parte del señorío territorial de un señor feudal, laico o religioso. Muy pocas personas vivían en ellas.Sin embargo, a partir del siglo XII esta situación cambió.

Como consecuencia del aumento demográfico, del desarrollo económico y de la necesidad de los mercaderes de establecerse en un lugar fijo, las ciudades recobraron su importancia. Entonces, las viejas ciudades romanas o antiguos burgos volvieron a poblarse y a su lado, aparecieron nuevos burgos: de la fusión entre los antiguos y los nuevos burgos nació la ciudad medieval. A los pobladores de las ciudades medievales, se los llamó burgueses. Este gran desarrollo urbano llegó a su máximo esplendor en el siglo XIII en el que algunas ciudades como, por ejemplo, París. Milán, Venecia y Florencia, alcanzaron los 100,000 habitantes.

Entre los siglos XIII y XIV se produjo un aumento considerable de actividad, que dio como resultado un mayor aprovechamiento de la industria y el comercio.

El comercio era desempeñado por los traficantes, cuyo oficio era el más peligroso de todos, ya que con frecuencia eran víctimas de bandoleros que robaban a mano armada las mercaderías y apresaban al comerciante para cobrar por su rescate. A esto se sumaba el pago de derechos que debían pagar por sus productos durante el trayecto, los que no eran pocos si se consideraba el cobro de entrada, de salida, en cada señorío, en cada ciudad y en cada puente.

Dadas las difíciles condiciones de comunicación, era imprescindible durante la Edad Media abastecerse de productos para un largo período de tiempo. De aquí la importancia de las ferias. Estas se formaban cuando comerciantes procedentes de distintos países se reunían en fecha fija en ciertos puntos llevando gran cantidad de mercaderías, y atrayendo a miles de compradores que no solo se acercaban con el objeto de comprar sino también para divertirse con las presentaciones de acróbatas y titiriteros.

Las habitantes medievales vivían prácticamente encerrados en las ciudades, debido a que se construían entre murallas para evitar peligros de ataques. Las calles estaban mal diseñadas, porque nadie se preocupaba de su alineamiento y cada cual construía su casa como mejor le pareciera. Por lo general eran sucias, ya que la única alcantarilla o desagüe era un arroyo en medio de la calle, por donde corría la sangre de los animales que mataba el carnicero y al que se echaba todo tipo de basuras. Tampoco contaban con iluminación, y para salir de noche había que llevar una antorcha o lámpara.

Como consecuencia de la forma como se edificaban las casas —una sobre otra— y la falta de higiene, las poblaciones se encontraban siempre expuestas a los incendios y la propagación de enfermedades. Así, no era poco frecuente que cuando una vivienda se incendiaba, el fuego se extendiera por el barrio entero.

Cuando la peste o los incendios azotaban las poblaciones, las víctimas se contaban por millares. En el año 1418, entre los meses de septiembre y diciembre, una terrible epidemia se dejó caer sobre París, falleciendo más de cien mil personas. Sin embargo, a partir del siglo XIII la urbanización de las poblaciones empezó a mejorar, y en Francia Felipe Augusto hizo cercar los cementerios, empedrar las calles y edificar fuentes para distribuir el agua de manantial proveniente de colinas cercanas. Poco a poco las casas de madera fueron sustituidas por casas de piedra, con lo que también comenzó a introducirse el lujo en castillos y poblaciones.

La población urbana

Las ciudades medievales eran, en su mayoría, pequeñas: pocas superaban los 10 000 habitantes y no muchas tenían más de 5 000 habitantes. En las ciudades más pequeñas se concentraba y luego, se distribuía la producción agrícola de los alrededores. Las ciudades más grandes abarcaban un territorio mayor: servían a varias pequeñas, o a todo un país. Así, por ejemplo, Londres, con 40,000 habitantes hacia el siglo XIII, era el principal punto de confluencia de los productos ingleses, y el distribuidor de las importaciones que llegaban a Inglaterra procedentes de otros países.

La ciudad medieval

Con el renacimiento comercial, las ciudades se convirtieron en centro de atracción de muchas personas de diferente condición social y económica.
Un lugar atractivo

Las ciudades medievales atrajeron a una enorme cantidad de mercaderes que se establecieron en ellas y que con el tiempo, llegaron a dominarlas. La mayoría estaba situada cerca de un río, del mar o de un camino importante. Este hecho las convirtió en centros comerciales. Las ciudades también se convirtieron en centros de atracción para los campesinos que buscaban mejores oportunidades. Algunos siervos llegaron a ellas huyendo de los señores feudales.

Los campesinos libres lo hicieron atraídos por la creciente actividad artesanal y comercial. Con ello, estos campesinos se convirtieron en artesanos. Ellos pasaron a ser la mano de obra de la industria destinada, por un lado, a satisfacer las necesidades de una población urbana cada vez mayor, y por otro, a generar artículos que pudieran ser comercializados fuera. Por último, en algunos casos como, por ejemplo, en muchas ciudades del sur de Francia y en la mayoría de las ciudades italianas, los señores feudales abandonaron sus castillos para residir en las ciudades, dedicándose, también, al comercio. Entonces, las ciudades se volvieron centros de consumo, de producción artesanal y, a la vez, de redistribución.

Industria y mercaderes
El renacimiento de la artesanía            
EI atractivo que las ciudades medievales ejercieron sobre los campesinos la liberación del campo, a partir del siglo XII, cierta cantidad de mano de obra que trabajó en la industria urbana.

En la Edad Media la industria no contaba con grandes maquinarias y su producción era limitada, es decir, era de tipo artesanal. Por eso. a los obreros se los llamó artesanos. Los artesanos medievales del siglo XII retornaron a las viejas técnicas olvidadas y aprendieron, a la vez de los artesanos del Islam y de Bizancio. A diferencia de Europa occidental, estas regiones contaron con una industria muy desarrollada a lo largo de toda la Edad Media.

Los mercaderes en las ciudades

EL poderío económico de los mercaderes estuvo estrechamente vinculado al desarrollo de las ciudades que fueron sus centros de negocios. En el siglo XIII, las ciudades estaban dominadas por ellos. Los grandes mercaderes, a los que a veces se unieron los nobles, ocuparon los puestos de gobierno y constituyeron un patriciado urbano, que controló la vida municipal y que no encontró oposición violenta hasta la crisis del siglo XIV. Este patriciado también monopolizó la dirección económica de las ciudades.
Burguesía y burguesía
El papel protagónico en el desarrollo de las ciudades lo tuvieron sus habitantes: los burgueses. Bajo este nombre pasó a designarse a todas aquellas personas cuya riqueza se basaba en el dinero y no en la tierra. El enriquecerse con dinero y no dedicarse a actividades rurales, distinguió a los burgueses de los campesinos y de la nobleza feudal. Por eso formaron una nueva clase social: la burguesía.

 La aparición de la burguesía rompió el rígido esquema de la sociedad feudal de órdenes. La mayoría de los burgueses no pertenecía a ninguno de los órdenes. Ellos eran mercaderes, y artesanos especializados en diversos trabajos: panaderos, herreros y carpinteros, entre otros oficios.

Libertades urbanas y burguesas
Algunas ciudades acogieron a los señores feudales. En esos casos, la nobleza invirtió su riqueza en el comercio, se dedicó personalmente a los negocios y acaparó los cargos políticos de la ciudad. De esta manera la nobleza se aburguesó.

En otras ciudades, en cambio, los mercaderes plebeyos acapararon el poder y, al hacerlo, buscaron liberarse del control que ejercía sobre ellos la nobleza. Sus ciudades estaban en las tierras de algún señor feudal. Para resolver este problema, algunos mercaderes optaron por aliarse a los nobles casándose con ellos o comprándoles sus títulos de nobleza. En esos casos fueron los burgueses los que se ennoblecieron. Sin embargo, generalmente, los burgueses se libraron del dominio feudal emprendiendo sublevaciones y contratando mercenarios que forzaron a la nobleza a renunciar a sus derechos.

En otros casos, recurrieron al apoyo de los reyes, a quienes les interesaba doblegar a la nobleza. A cambio de apoyo financiero, las ciudades recibieron de los monarcas cartas de libertades que las colocaban directamente bajo la autoridad real -sustrayéndolas del control de los señores-, las autorizaban a administrar justicia por sí mismas y otorgaban libertad personal a sus habitantes.

También obtuvieron de los monarcas el derecho de autogobernarse, lo que posibilitó la formación de gobiernos comunales, que recibieron diversos nombres: ayuntamiento, señorío o comuna. Los privilegios otorgados a las ciudades debilitaron los esquemas feudales. La Iglesia no vio con buenos ojos el rápido ascenso de la burguesía. Sus ocupaciones encaminadas a acumular dinero fácil fueron consideradas por los clérigos síntomas de avaricia. Por eso, pasaron a formar parte de una lista de oficios deshonrosos. Por otro lado, los intereses que algunos mercaderes cobraban por sus préstamos fueron calificados de usura. Con el tiempo, sin embargo, la Iglesia se volvió más tolerante con los burgueses, que eran muy religiosos, y convino en que eran necesarios para la sociedad.

La vida en la ciudad

Las ciudades medievales fueron muy activas. Al contrario de lo que sucedía en el campo, la división de tareas caracterizó la vida económica urbana y la vida cultural recobró importancia.

El trabajo y los gremios

Los habitantes de la ciudad se especializaban en un oficio y compraban en el mercado lo que no producían. Los artesanos de un mismo oficio y los comerciantes se agruparon en gremios. Los gremios fijaban los procedimientos de fabricación, las normas laborales, las horas de trabajo y los salarios.

También aseguraban la destreza en el oficio: se accedía al grado de oficial tras un aprendizaje de diez años, como mínimo, en el taller de un maestro. Así, los productos eran semejantes en calidad y en precio. Nadie podía ejercer un oficio si no pertenecía al gremio respectivo. Los gremios eran muy poderosos y, frecuentemente, se enfrentaron con violencia por el control de la ciudad.

La vida cultural

Como las actividades urbanas requerían nuevos conocimientos como, por ejemplo, llevar libros de cuentas, escribir cartas o redactar inventarios, los burgueses fundaron las primeras escuelas laicas. Así, la actividad intelectual dejó de ser exclusiva del clero. También se fundaron las primeras universidades, que introdujeron al sistema antiguo de enseñanza estudios de leyes y de teología y otras disciplinas como, por ejemplo, la medicina.

Una nueva espiritualidad

Desde el punto de vista religioso, el contraste entre ricos y pobres provocó una necesidad de reforma. De esta manera surgieron en el siglo XIII las órdenes mendicantes: franciscanos y dominicos. Ambas adoptaron una moral basada en la austeridad y se instalaron en las ciudades, relacionándose con sus problemas. Sus ocupaciones principales fueron la prédica y la enseñanza.

La estructura social en el ámbito urbano bajomedieval.

 Clases altas  o poderosos. Eran el 10 o el 15% de la población. Al antiguo patriciado, se suman los burgueses enriquecidos, y tras las tensiones y revueltas se incluirán algunos maestros y dirigentes de gremios. Este grupo resultante, a pesar de su origen mixto, tiene unidad como clase y también como grupo en auge, siempre según los casos. Muchos de estos nuevos integrantes eran los hombres de negocios o grandes mercaderes, especialmente en el siglo XV (Médicis en Florencia; Fugger en Augsburgo; el patriciado barcelonés integrante de la biga o partido conservador en el siglo XV; o los mercaderes burgaleses).

Era tendencia común en aquellos grupos buscar formas de vida y situaciones jurídicas que los identificaran con la nobleza tradicional. En algunos casos como en Cataluña la distinción entre ciutadans honrats y cavallers o baja aristocracia rural permaneció siempre clara, a pesar de ser iguales jurídica y económicamente. Pero en otros casos como en Castilla, el acceso a la aristocracia y el carácter “caballeresco” de los patriciados u oligarquías urbanas fueron mucho más intensos desde tiempo antiguos.

            - Grupos medios o manos medianos. Suponían el 25% de la población urbana. Dentro de ellos había algunos sectores con mayores posibilidades: los maestros de gremios, los hombres de leyes, los servidores y administradores urbanos de la alta aristocracia, o los comerciantes de algunos ramos. Algunos incluso disfrutaban de exenciones fiscales (como los francos de las ciudades de Castilla), pero seguían sin pertenecer a las clases altas.

            - Grupos menoresmenudosmenuts o mano menor. Es el vecindario común, representaba el 60%, y sus niveles de riqueza eran bajos, hasta el extremo de que muchos o no contribuían o apenas podían hacerlo al reparto de los “pechos” o impuestos directos de donde procedía su nombre castellano de “pecheros”.

            - Los marginados. No tenían la condición de “vecinos”. La obtención de la vecindad se concedía previa solicitud al municipio después de un plazo de residencia, (normalmente un año y un día) y de asegurar la solvencia económica y el enraizamiento (mediante vivienda y matrimonio), que aseguraran que cumpliría sus obligaciones fiscales y militares si llegaba el caso. Entre ellos había grupos socialmente respetados y a menudo con fuerza económica, como algunas partes del clero, las colonias de mercaderes extranjeros, o la mayoría, que eran simplemente forasteros. Pero otras personas no tenían acceso a la vecindad:

1.    Por motivos religiosos: judíos, los musulmanes mudéjares.
2.    Por su propia actividad como pobres de solemnidad, prostitutas, rufianes, gentes de mal vivir, vagabundos, etc.

ANEXOS.













ACTIVIDAD.

En todo este proceso académico y en nuestra plataforma, hemos hechos múltiples informes que a su vez están acompañados por preguntas, sugerencias, crucigramas.

Por ende la actividad que propongo hoy nos ofrece dinamismo; Así que vamos a realizar un juego en grupos de tres donde puedan participar un número aproximados de 2 a 5 personas.

El juego debe contener preguntas sobre la temática aquí tratada, siguiendo siempre los parámetros de la lectura asignada. Las preguntas deben oscilar de ocho a doce.

Si deseas puedes ponerle un poco de tu imaginación, ten presente la estética y el esfuerzo, además este ejercicio permitirá evaluar el compromiso de tus lecturas.

NOTA: TODOS DEBEN PARTICIPAR EN ALGUNO DE LOS JUEGOS YA QUE ES EVALUABLE.( NINGUNO QUEDARÁ SIN EVALUAR)

SUGERENCIA.

https://www.youtube.com/watch?v=Qo4av_sQIqk
https://prezi.com/xydcmly_ffx1/el-burgo-la-vida-en-la-ciudad/

CIBERGRAFÍA.

http://mihistoriauniversal.com/edad-media/vida-urbana-en-la-edad-media/
https://www.salonhogar.net/Salones/Historia/4-6/Alta_Edad_Media/Baja_Edad_Media.htm





miércoles, 5 de abril de 2017

ECONOMÍA RURAL Y SOCIEDAD CAMPESINA.

Bienvenidos a este nuevo encuentro, donde los escenarios que se representarán;  nos perfilan una nueva época en la Europa medieval. Comencemos entonces con este nuevo tema.

Siglos XI, XII y XIII Ritmo y límites de la expansión.

El siglo IX es un período de una excepcional claridad dentro de la historia agraria occidental; en efecto, inmediatamente después, los testimonios escritos devienen mucho menos numerosos y, sobre todo, mucho menos explícitos.

 El renacimiento intelectual intentado por el alto clero carolingio fracasó finalmente, y en los siglos XI y XII las relaciones sociales volvieron a fundarse, más que sobre textos escritos, sobre palabras, gestos y ceremonias. Incluso en los establecimientos eclesiásticos, donde el nivel cultural se mantuvo y en algunos casos se robusteció; se empleó mucho menos el pergamino en lo que respecta a la gestión de sus explotaciones rurales.

En sus relaciones con los intendentes y con los terrazgueros, los señores se fiaban a su memoria, periódicamente refrescada por asambleas y <<reconocimientos>>. Los derechos y deberes de cada uno eran establecidos y conservados con flexibilidad por la costumbre, por el conjunto de usanzas antiguas que la comunidad aldeana, los terrazgueros y los campesinos independientes recordaban colectivamente. Los cartularios redactados en esta época en monasterios y obispados sólo contienen escrituras de compra o de cambio, documentos  judiciales, títulos garantizando la propiedad de determinada parcela, etc., que por otra

La extensión de los cultivos.

 Ciertos indicios nos llevan a pensar que algunos cambios tuvieron lugar en las costumbres alimenticias durante el siglo XIII. Se puede observar que, en todas las categorías sociales, el companagium, el <<acompañamiento del pan>>, fue a partir de entonces más rico y más abundante. En el siglo XIII la mayor  parte de los hombres no se contentaban sólo con cereales. En 1289, en la hacienda de Ferring, dependiente de la abadía inglesa de Battle, los carreteros querían recibir, además de pan de centeno y la cerveza, queso por la mañana y carne o pescado a medio día.

 En 1300 - 1305 los obreros que trabajaban en la construcción del campanario de la iglesia de Boulien-en- Forez consumían, además de pan de centeno y potaje de habas, huevos, carne y mucho vino. Todos los inventarios normandos de alrededor de 1300 mencionan, como manjares para los terrazgueros corveables y los capataces: guisantes, manteca, sal, arenques, aves de corral, queso y enormes cantidades de huevos. Esta progresiva diversificación del régimen alimenticio, prueba de un bienestar creciente y de una mayor seguridad material, constituye un factor muy importante de la evolución económica rural. Por ello, la expansión de la economía rural en los siglos XI, XII y XIII fue en primer lugar una expansión agrícola.

Esta expansión se presenta como un fenómeno muy complejo que alteró todo un sistema de cultivos, porque implicaba una modificación conjunta del equipo técnico y de las relaciones que la mano de obra, del área explotada y de los métodos de trabajo.

Con el tiempo, el comercio marítimo adquirió más importancia que el terrestre. Las dos rutas comerciales por mar más importantes hacia los siglos XIII y XV eran:

Ruta del Mediterráneo; Era una ruta muy larga que unía el mundo cristiano con el mundo musulmán. Las cruzadas permitieron la entrada de barcos comerciantes a Tierra Santa y a oriente. Los protagonistas cristianos de esta ruta eran las ciudades de Venecia, Génova, Pisa, Marsella y Barcelona. Los productos que más se compraban a los musulmanes y a los bizantinos eran tejidos lujosos, perfumes y especias, y lo que más se vendía eran tejidos de lana, alimentos, armas y herramientas.

Ruta de la Hansa; Esta ruta cruzaba el mar Báltico, el mar del Norte y el Atlántico. Se llamaba así porque estaba controlada por la Hansa, una asociación de ciudades nórdicas que se encargaba de controlar el comercio fluvial, el marítimo y el terrestre de esa zona. Se comerciaba con lana de Castilla y de Inglaterra, con vino francés y con hierro, pieles, trigo y madera traídos del Báltico.

Gracias a estas rutas aparecieron dos grandes centros económicos que eran el Norte de Italia (Milán, Génova, Venecia, Pisa y Florencia) y Flandes (Brujas, Gante, Ipres y Amberes). Estos dos centros se convirtieron en ciudades muy importantes políticamente y culturalmente, porque eran puntos de intercambio de culturas, ideas, conocimientos, arte etc. En estas zonas surgió una nueva forma de vida, la burguesía.

La ampliación de los campos antiguos.


Sin duda, la mayor parte de los nuevos campos fue una prolongación del antiguo terruño sobre baldíos y pastos que lo rodeaban. Este era el procedimiento más directo y más cómodo, que incluso en ocasiones podía llevarse a efecto a escondidas del señor. Por esta razón, es también la forma de roturación que ha dejado menos rastros en los documentos, y es por lo tanto mucho más difícil de descubrirla. Para observarla hay que reunir indicios dispersos, explorar el terreno en los linderos de los bosques que subsisten actualmente e interpretar los microtopónimos, o bien la vegetación primitiva sobre la cual se ganaron nuevas tierras. Sin embargo, hay algunos textos que hablan directamente de estas ampliaciones furtivas del terruño.

Algunos señoríos han conservado series de inventarios sucesivos a través de los cuales puede seguirse la multiplicación progresiva del obispado de El y y la abadía de Ramsey que poseían al borde de los Fens, el importe de los censos se incrementó considerablemente entre el final del siglo XII y los últimos años del siglo XIII gracias a la constitución de nuevas tenencias sobre tierras ganadas a pantanos.

CAMBIOS EN LA AGRICULTURA

En los siglos XI y XII se difundieron nuevas técnicas y herramientas dentro del campo agrícola que aumentaron y rentabilizar la producción en gran medida:

–El arado de vertedera o normando. La cuchilla que araba la tierra era de hierro y era desigual, por lo que penetraba mejor. Este nuevo arado también incluía la collera y las herraduras de clavos. Con estas novedades se pudieron usar caballos para arar, ya que eran más rápidos y resistentes que los bueyes. También se le añadieron ruedas, y así el agricultor no tenía que llevar el peso del arado.

 La rotación trienal. Consistía en dividir la tierra en tres parcelas distintas, que cada año estarían dedicadas a algo diferente, según un sistema de rotación. El primer año, había en una parcela trigo (o cualquier tipo de cultivo), en la segunda legumbres, y la tercera se dejaba en barbecho, para que la tierra reposase y recuperase nutrientes. Al año siguiente, la primera parcela se dejaría en barbecho, la segunda albergaría trigo, y la tercera legumbres; y al año siguiente, la primera tendría legumbres, la segunda barbecho y la tercera trigo. Así se conseguía una mayor rentabilidad de la tierra, pero fueron necesarias la selección de semillas, y una mayor cantidad de abono.

 El molino de agua. Previamente se conocía sólo el molino de viento, y aunque aparentemente sean igualmente útiles, el molino de agua supone un avance respecto al anterior. Un molino de viento está sujeto a la situación meteorológica, es muy sencillo si no corre el viento, las aspas no se mueven. Además, por aquel entonces Europa era una extensión muy frondosa y estaba plagada de bosques. De este modo, eran pocos los lugares en los que el viento soplaba con fuerza. 
El molino de agua fue una revolución por esto, porque si bien éste también está sujeto a una fuerza de la naturaleza, el agua y los ríos son abundantes por todo Europa, y como bien hemos visto, ya desde las primeras civilizaciones surgidas hacia el 3.000 A.C., el ser humano tiende a asentarse y crear núcleos urbanos a orillas de ríos, en zonas fértiles. Con esto quiero decir que la mayoría de las aldeas y pueblos medievales contaban con su propio río, donde podían construir magníficos molinos de agua.

Condición campesina.

 El progreso agrícola suscitó en primer lugar algunas adaptaciones de las estructuras jurídicas. La expansión hacia las tierras nuevas aceleró el aligeramiento de las cargas señoriales, y las zonas de roturación aparecieron como zonas de libertad. Esto ocurrió, por ejemplo, en España, donde la reconquista y repoblación del desierto estratégico del valle del Duero dio origen a unas estructuras sociales extraordinariamente abiertas.

 Por otra parte, sabemos que en los linderos de los grandes bosques del siglo XII abundaban los pequeños alodios libres de toda sujeción señorial, y que las cartas de población de los pueblos nuevos imponían a estos unas formas de sujeción mucho más laxas. En 1159, los <<huéspedes>> instalados sobre los polders de la abadía flamenca de Bourbourg gozaban de libertad personal y de pendían directamente de la justicia pública del conde, poseían una tendencia hereditaria inalienable, y solamente debían al señor un ligero censo de reconocimiento.

 La condición campesina se modificó también en otro sentido.

El perfeccionamiento del arado y su tiro, así como la multiplicación de las labores, factores esenciales del progreso técnico en este momento, aumentaron enormemente la importancia de la labranza en el trabajo agrícola. En las cuentas de los hospitalarios provenzales puede verse que en 1338 la labranza costaba cuatro veces más que todos los demás trabajos del dominio. El progreso hizo crecer igualmente el valor relativo del equipo, de los instrumentos de cultivo, del tiro.

La sujeción del campesinado.- Si los dueños de los pequeños señoríos y los mandatarios que administraban las distintas unidades de los grandes no parecen, desde el punto de vista de la historia económica, ocupar una posición semejante, sus contemporáneos del siglo XI establecían una tajante distinción jurídica entre los primeros, clérigos, monjes o caballeros, libres de los servicios y prestaciones exigidas al vulgo, y los segundos, que estaban sujetos a unos y otras.

 Efectivamente, en torno al año mil, los textos nos presentan en el conjunto de Occidente un reparto de la autoridades por la conciencia colectiva de la época, que aparentemente era distinto del que había conocido la alta edad media. Los campesinos, tanto los terrazgueros dependientes como los poseedores de pequeños alodios, estaban sometidos al dominio privado de algunos jefes. Una pequeña élite de hombres <<bien nacidos>>, poseía dominios suficientemente vastos para vivir en la ociosidad, se reservaba una libertad auténtica, el derecho de tener armas y la inmunidad de la casa, y se sustraía a cualquier obligación social, salvo la defensa de su honor y de la fe jurada. 

Esta transformación política, y la consiguiente sujeción económica de las masas campesinas, pesó gravemente sobre la  evolución de la economía rural, pues determinaba el reparto de las cargas fiscales y por lo tanto la orientación de las más activas transferencias de riqueza que entonces tenía  lugar en el campo. Era igualmente determinante de las relaciones entre la mano de obra y los señores de la tierra

REVUELTAS CAMPESINAS.

Durante algunos siglos en la Baja Edad Media, entre el siglo X y XV, la estabilidad económica y social procedente de las Cruzadas y el desarrollo comercial respaldaron un tiempo de relativa prosperidad. Sin embargo, la propagación de la peste negra en la Europa medieval llevó a un proceso muy violento de la crisis económica donde la mano de obra disponible se convirtió en mucho más pequeña y, en consecuencia, impedía el equilibrio entre la producción agrícola y la demanda de alimentos.

 La escasez de alimentos empujó a muchos propietarios a promover el aumento de impuestos y derechos sobre la clase servil. A través de esta medida, los propietarios pretendían garantizar el mantenimiento de su nivel de vida y, al mismo tiempo, evitar que los campesinos abandonasen sus dominios con facilidad.

 En las zonas urbanas, estas dificultades también llegaron a los trabajadores libres que tuvieran sus salarios manifiestamente reducidos con la bajada del mercado de consumo. Al mismo tiempo en que estos factores contribuyeron para que las relaciones entre siervo y señor se estancasen, hay que mencionar que los cambios climáticos ocurridos en esa época tuvieron una gran importancia para la generación de varias revueltas campesinas. De hecho, la importancia de estos levantamientos encubre todo el pasado monopolizado por los escritos de la clase clerical, que acostumbraba enfatizar la relación armoniosa entre el señor y sus siervos.

En la década de 1320, los disturbios urbanos de trabajadores belgas marcaron el germen de la crisis que se estaba gestando en Europa. Unas décadas más tarde, Francia se convirtió en el escenario idóneo de las revueltas campesinas que fueron denominadas despectivamente como jacqueria (posiblemente por la chaqueta que solían llevar llamada jaque). El estallido de estos disturbios en Francia debe ser considerado en el contexto de la turbulenta época de la Guerra de los Cien Años. En ese momento, las pérdidas en los combates contra los británicos, el arresto del rey Juan II y el aumento de los impuestos sobre los campesinos eran las razones específicas que explican la organización de estos disturbios.

En varios documentos se hace hincapié en que los implicados en la revuelta criticaron la subordinación existente a las autoridades de la época. De hecho, el desorden social tiene gran importancia para el proceso de formación de algunas monarquías europeas nacionales. Ante el riesgo, la clase terrateniente (la nobleza) favoreció la creación de grandes ejércitos liderados bajo la autoridad de un monarca. Por otra parte, las revueltas representaron la ruptura de un tiempo estable y el inicio de las transformaciones históricas.

ANEXOS.










ACTIVIDAD.

Como sabemos bien se aproxima la Semana Mayor, por consiguiente vamos a preparar una exposicion donde presentaremos  las características; económicas, sociales y políticas que se presentaron en la Alta edad media y Baja edad media, identificando aquellos factores que conforman una nueva estructura social.

 NOTA; Una de las ideas que sugiero para que sea mucho más fácil y práctico el ejercicio; es el acercamiento a estas dinámicas sociales, por medio de la  elaboración de  un cuadro comparativo, así lograremos sintetizar todos nuestros saberes.


Sugerencia. 
Recuerda que este es un  espacio, para retroalimentar nuestros saberes.

https://www.youtube.com/watch?v=Qo4av_sQIqk
https://www.youtube.com/watch?v=75hGTpy6mzw

Cibergrafía.


https://historiaeuropa.wordpress.com/2011/12/27/tema-4-la-baja-edad-media/


http://www.academia.edu/11335241/ECONOMI_A_RURAL

http://www.escuelapedia.com/revueltas-campesinas-en-la-edad-media/





martes, 28 de marzo de 2017

DEMOGRAFÍA Y POBLAMIENTO:
Caída demográfica y rejerarquización del hábitat.

BIENVENIDOS:  a este nuevo encuentro, en el cual los protagonistas nos atraparán con sus diversas transformaciones y por supuesto búsquedas de respuestas, como lo fue la peste negra y las variantes demográficas.

Una época de cambios

Superada la crisis del cambio de milenio, en el occidente europeo confluyeron una serie de factores que contribuyeron a iniciar un cambio en la sociedad medieval: si bien los feudos siguieron existiendo en la zona rural, las ciudades volvieron a recuperar su importancia y la vida urbana propició una nueva sociedad de gente no sujeta al vasallaje feudal.
Una época de estabilidad política.

Los siglos XII y XIII conocieron una época donde, pese a que no podamos hablar de paz, las confrontaciones entre los distintos estados se redujeron y se produjo una cierta estabilidad política en Europa. La estabilidad permitió el progreso de las sociedades que está marcado en este periodo por el crecimiento de la población (en la Europa Occidental se duplicó entre los años 1000 y 1300, pasando de 25.500.000 a 58.350.000 habitantes), el desarrollo de la agricultura y el renacer de las ciudades.


Desde finales del siglo XI hasta comienzos del siglo XIII se desarrollaron las cruzadas que contribuyeron al contacto entre Oriente y Occidente y, en ocasiones, a unir los esfuerzos de varios reinos.

Crisis Demográfica

Fue una crisis de población [ DEMOGRÁFICA ] resultado de malas cosechas que se perdían. Se mantenían las mismas técnicas agrícolas que los siglos anteriores. Cuando había malas cosechas, se iniciaba el ciclo: escasez de alimentos, carestía, hambre, desnutrición.

 En estas circunstancias la población era atacada por epidemias.La llegada de LA PESTE NEGRA  1348 / 1351 fue la más grave de todas las que sufrió occidente. Se inició en el Mediterráneo oriental y desde allí, los barcos de comerciantes  la trajeron a los puertos de la Corona de Aragón.  Afectará especialmente  a Aragón  ( 35 % de las muertes ) y a Cataluña. De ahí se extenderá a CASTILLA  aunque en menor medida.  Las consecuencias que esta peste traerá serán de diversa índole.

LA PESTE NEGRA:

La peste negra de mediados del siglo XIV se extendió rápidamente por las regiones de la cuenca mediterránea y el resto de Europa en pocos años. El punto de partida se situó en la ciudad comercial de Caffa (actual Feodosia), en la península de Crimea, a orillas del mar Negro. En 1346, Caffa estaba asediada por el ejército mongol, en cuyas filas se manifestó la enfermedad. Se dijo que fueron los mongoles quienes extendieron el contagio a los sitiados arrojando sus muertos mediante catapultas al interior de los muros, pero es más probable que la bacteria penetrara a través de ratas infectadas con las pulgas a cuestas. En todo caso, cuando tuvieron conocimiento de la epidemia, los mercaderes genoveses que mantenían allí una colonia comercial huyeron despavoridos, llevando consigo los bacilos hacia los puntos de destino, en Italia, desde donde se difundió por el resto del continente.

Una de las grandes cuestiones que se plantean es la velocidad de propagación de la peste negra. Algunos historiadores proponen que la modalidad mayoritaria fue la peste neumónica o pulmonar, y que su transmisión a través del aire hizo que el contagio fuera muy rápido. Sin embargo, cuando se afectan los pulmones y la sangre la muerte se producía de forma segura y en un plazo de horas, de un día como máximo, y a menudo antes de que se desarrollara la tos expectorante, que era el vehículo de transmisión. 

Por tanto, dada la rápida muerte de los portadores de la enfermedad, el contagio por esta vía sólo podía producirse en un tiempo muy breve, y su expansión sería más lenta.
La transmisión se produjo a través de barcos y personas que transportaban los fatídicos agentes, las ratas y las pulgas infectadas, entre las mercancías o en sus propios cuerpos
Los indicios sugieren que la plaga fue, ante todo, de peste bubónica primaria.

La transmisión se produjo a través de barcos y personas que transportaban los fatídicos agentes, las ratas y las pulgas infectadas, entre las mercancías o en sus propios cuerpos, y de este modo propagaban la peste, sin darse cuenta, allí donde llegaban. Las grandes ciudades comerciales eran los principales focos de recepción. Desde ellas, la plaga se transmitía a los burgos y las villas cercanas, que, a su vez, irradiaban el mal hacia otros núcleos de población próximos y hacia el campo circundante.

 Al mismo tiempo, desde las grandes ciudades la epidemia se proyectaba hacia otros centros mercantiles y manufactureros situados a gran distancia en lo que se conoce como «saltos metastásicos», por los que la peste se propagaba a través de las rutas marítimas, fluviales y terrestres del comercio internacional, así como por los caminos de peregrinación.
Estas ciudades, a su vez, se convertían en nuevos epicentros de propagación a escala regional e internacional.

 La propagación por vía marítima podía alcanzar unos 40 kilómetros diarios, mientras que por vía terrestre oscila entre 0,5 y 2 kilómetros, con tendencia a aminorar la marcha en estaciones más frías o latitudes con temperaturas e índices de humedad más bajos. Ello explica que muy pocas regiones se libraran de la plaga; tal vez, sólo Islandia y Finlandia.
A pesar de que muchos contemporáneos huían al campo cuando se detectaba la peste en las ciudades (lo mejor, se decía, era huir pronto y volver tarde), en cierto modo las ciudades eran más seguras, dado que el contagio era más lento porque las pulgas tenían más víctimas a las que atacar. 

En efecto, se ha constatado que la progresión de las enfermedades infecciosas es más lenta cuanto mayor es la densidad de población, y que la fuga contribuía a propagar el mal sin apenas dejar zonas a salvo; y el campo no escapó de las garras de la epidemia. En cuanto al número de muertes causadas por la peste negra, los estudios recientes arrojan cifras espeluznantes. El índice de mortalidad pudo alcanzar el 60 por ciento en el conjunto de Europa, ya como consecuencia directa de la infección, ya por los efectos indirectos de la desorganización social provocada por la enfermedad, desde las muertes por hambre hasta el fallecimiento de niños y ancianos por abandono o falta de cuidados.

Crisis Económica:

La primera mitad del siglo XIV registró numerosos ciclos de malas cosechas en toda Europa, desencadenándose crisis de subsistencia (escasez, hambre y desnutrición) Tuvo efectos sobre la Agricultura:

  • Se produce un retroceso de los cultivos aumentando con ello los despoblados y el abandono del campo. Se redujeron las tierras de cultivo.

  • En otra zonas, la huída de los campesinos por miedo a la  peste, hizo que disminuyera notoriamente la mano de obra campesina para trabajar la tierra.

  • Los señores que vivían de las rentas que les entregaban los campesinos, al descender estos y su trabajo en las tierras, las rentas descenderán y con ello la reposición de MALOS USOS ( [ impuestos  ya abandonados ]

  • Afectación  de cultivos, disminuirán aquellos cultivos que necesitaban mucha mano de obra  como el cereal mientras que aumentará la extensión del olivar por necesitar menos mano de obra. La propiedad de la tierra también sufrirá una concentración por abandono de tierras y usurpación de otras que  quedaban abandonadas.
Consecuencias de la despoblación del campo 

Fue  el desarrollo de la GANADERÍA OVINA TRANSHUMANTE especialmente en Castilla donde se habían incorporado grandes extensiones de territorio consecuencia de las conquistas [ La Mancha, Montes de Toledo, Sierra Morena etc ]

Para regular todo lo relacionado con la ganadería se creará en la época de Alfonso X el Sabio el HONRADO CONCEJO DE LA MESTA, una asociación de ganaderos  para defender sus privilegios frente a la ganadería. Se crearán  las CABAÑAS y las CAÑADAS.

 De este periodo es cuando Castilla se convierte en territorio exportador de materia prima [LANA ]   por los puertos del Cantábrico. Se exportaba a FLANDES e INGLATERRA. Consecuencia de los anterior será  la aparición de FERIAS  donde se centralizaba toda la actividad comercial como sucedía con MEDINA DE CAMPO.

Otro de los sectores MENOS  afectados por la crisis será el COMERCIO. Se fundamenta en la exportación de la lana y la importación de productos de lujos ( paños finos, tapices etc. Castilla se centrará su actividad comercial con el Norte mientras Aragón  y Cataluña se centrará en el Mediterráneo. Exportará productos textiles e importará sedas y especies. Esta actividad comercial será importante en el s. XIV y empezará a decaer en el s. XV. Fruto de todo lo anterior  será la aparición de técnicas bancarias  como las letras de cambio  sociedades mercantiles, libros del mar etc. Aparecerán también los consulados  y Fondacos [ Puntos de almacenamiento de mercancías ]

La crisis demográfica y económica trajo la crisis social: Se van a producir muchos enfrentamientos entre la Nobleza y el campesinado resultado de la disminución de las rentas recibidas por los señores. Los nobles establecerán  los llamados MALOS USOS, es decir condiciones más duras en cuanto a impuestos.   Se producirán levantamientos ´contra los señores que tomarán diferentes nombres según determinadas zonas:

  • Guerras irmandiñas en Galicia
  • Payeses de remensa en Cataluña
También el malestar social se plasmará en CONFLICTOS URBANOS  como sucederá en Barcelona entre dos sectores: de la Alta burguesía y el artesanado. Igualmente se producirán persecuciones contra los JUDÍOS, los llamados POGROMOS  [quema de juderías ] Muchos de ellos se verán obligados a convertirse  al cristianismo, apareciendo el problema de los conversos [ cristianos nuevos ]


La crisis política:

La crisis tuvo también sus efectos sobre la política: hubo enfrentamientos entre los monarcas  y los grupos privilegiados  [ Nobleza, Clero ]  por el poder. Se dieron conflictos tanto en Castilla como en Aragón.  En Castilla  La lucha fue entre el Rey que intentaba imponer su autoridad  frente a los Nobles que pretendían mantener sus privilegios y prebendas e intervenir en los asuntos del Estado. Hubo dos momentos de especial gravedad:

La guerra civil entre Pedro I El cruel [ el rey legítimo]  frente a su hermanastro  Enrique  I Trastámara con ayuda de nobles. El rey será asesinado en  Montiel y con ello habrá en Castilla un cambio de dinastía. Significó  el triunfo de la Nobleza que cada vez más tendrá más influencia e intervendrá en asuntos internos.

Años después durante el reinado de JUAN II y ENRIQUE IV  se multiplicarán los conflictos, aumentando la influencia de la nobleza frente a la Realeza. Todo esto terminará con la llegada de  Isabel la Católica.

Aragón también sufrirá una GUERRA CIVIL en la época de Juan II entre el rey y la Nobleza. También las ciudades se darán enfrentamientos como Barcelona  y en el campo [ enfrentamientos entre la nobleza latifundista y los campesinos de Remensa ] El resultado de todos los conflictos será la destrucción del campo y de las ciudades junto con un a decadencia del comercio y la actividad artesanal.


Cambios en la agricultura


No podemos asegurar si la presión demográfica fue la que provocó el desarrollo de la agricultura, o si fue la mayor producción agrícola la que favoreció el incremento de la población, seguramente los dos hechos se influyen mutuamente.
El caso es que se ampliaron las zonas cultivables deforestando bosques, drenando zonas de pantanos o ganando terreno al mar (la construcción de diques en los Países Bajos se inició en esta época).
Las técnicas agrícolas mejoraron mediante la introducción de la rotación trienal  de cultivos, de forma que los lotes de tierra se dividían en tres partes:


  • Una de ellas se dejaba en barbecho, sin cultivar.
  • En otra parte se sembraban legumbres.
  • El último tercio se sembraba con cereal.
Por su parte, los musulmanes aportaron sus técnicas de regadío y cultivos nuevos, como las berenjenas o los cítricos que se extendieron por algunos reinos cristianos.
El uso de abonos animales favorece la fertilidad de la tierra y la selección de las semillas la productividad de la siembra.

Se difundió el arado de vertedera, dotado de una cuchilla en cuña que permite voltear la tierra arada y, por tanto, una labor más profunda y una mejor oxigenación de la tierra. Otras herramientas como la hoz, la guadaña o el trillo, algunas utilizadas por los romanos, se perfeccionaron y difundieron.

Se incrementaron los caballos, mulas o bueyes como animales de tiro. Para uncir un animal a un arado se inventaron las colleras o collerones, con relleno de paja para paliar el daño sobre el cuello del animal y los yugos para juntar dos bestias en paralelo.

ANEXOS










ACTIVIDAD 

Individual o en parejas


1. Para la próxima clase vamos a elaborar un crucigrama; con 5 horizontales y por supuesto 5 verticales.
su trabajo corresponde en  realizar las pistas de las siguientes 10 palabras, las cuales dotarán de cuerpo al crucigrama, realizando así el ejercicio.

1. Demografía
2.Población
3. Familia
4. Guerras
5. Peste negra
6. Despoblados
7. Migración
8. Rural
9. Urbano
10.Agricultura

2. Después de tener todas las pistas ya realizadas y conformadas en el crucigrama que puede tomar el orden que ustedes deseen, van a realizar en máximo dos páginas ( 1 hoja)  un informe que una todos estos elementos con un hilo de  coherencia y contextualización.

sugerencia: complementación de nuestros saberes.

https://www.youtube.com/watch?v=t27yI3YSpmI
https://www.youtube.com/watch?v=rZB1ekHzkxk ( Encontraremos en este video una manera muy dinámica y bastante cómica de la crisis de la edad media, sin perder nunca la rigurosidad de los saberes. RE SUGERIDO)

cibergráfica:

https://bajaedadmedia.wordpress.com/2-crisis-demografica-economica-y-politica/

http://e-ducativa.catedu.es/44700165/aula/archivos/repositorio/500/618/html/Unidad_04/pagina_3.html

http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/la-peste-negra-la-epidemia-mas-mortifera_6280/4